Hura crepitans, Jabillo

Hura crepitans, Jabillo

Este árbol se encuentra cerca de ríos o arroyos hasta una altitud de 1000 m sobre el nivel del mar. El árbol destaca por poseer un tronco liso, pero cubierto por gran número de espinas. Los frutos de este árbol, que recuerdan a la mandarina, poseen un mecanismo único de distribución de semillas. Los frutos maduros y secos, explotan con un ruido fuerte con la primera lluvia después de la estación seca y las semillas, redondas y duras, sales disparadas hasta un radio de 40 m. Esta estrategia evolutiva es muy sofisticada. Este mecanismo de distribución también se refleja en el nombre latino del árbol: “Crepitare” significa en inglés “make a loud noise”.

En algunas áreas, las semillas asadas también son consumidas por el hombre. Sin embargo, son tóxicas debido al contenido de látex. En el reino animal se comen las semillas las aves como las lapas y los monos.


Debido a su crecimiento extremadamente rápido, el árbol goza de gran popularidad en la industria de la madera, ya que varios miles de pulgadas cúbicas de madera pueden extraerse fácilmente de un árbol. La calidad de la madera no es muy buena, sin embargo, y se usa principalmente para tablas, pero también para muebles.

Además, el árbol es fácil de reproducir, ya sea por semillas o tapones, que se colocan en el suelo y luego crecen. Este árbol puede almacenar cantidades muy grandes de CO2.

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